Repentinas locuras mesiánicas que les ocurre a quienes visitan la ciudad de Jerusalén. Ciertos individuos se sienten atraídos a ese lugar, en busca de una
experiencia sobrenatural. Entre ellos están los que se creen mesías, los
inadaptados, los turbados, los espiritualmente implicados. Son quienes
padecen del síndrome de Jerusalén y están literalmente embriagados por la Ciudad Santa.
Por analogía debe existir algún sindrome de la Meca y un síndrome de Belén.
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